El Juez Ordena Prisión Preventiva para el Exjefe de los Servicios Secretos Alemanes Sospechoso de Espionaje

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El juez de instrucción del Tribunal Federal de Alemania ha ordenado este miércoles prisión preventiva para August Hanning y Manfred D. El primero fue presidente del servicio de inteligencia alemán para el exterior (el BND) entre 1998 y 2005; el segundo fue su jefe de gabinete durante esos años y luego cuando Hanning fue secretario de Estado en el Ministerio del Interior. El tribunal los mantendrá en prisión como sospechosos de alta traición en actos de espionaje.

Hanning y Manfred D. fueron arrestados el martes, acusados por la Fiscalía General de haber colaborado en la sustracción entre 2010 y 2022 de unos 2.000 documentos confidenciales del BND. Hanning pagó dinero a Manfred D., que continuaba en activo en los servicios secretos, para que compartiera con él esta información de inteligencia. La Fiscalía acusa a Hanning de utilizar estos documentos en informes para clientes extranjeros a partir de compañías de consultoría de seguridad privadas. Por lo menos en un caso, según esta institución, los datos del BND obtenidos ilegalmente sirvieron para preparar un informe para los servicios secretos de un país extranjero. La Fiscalía no precisa de qué Estado se trata y admite que todavía debe comprobarse si el informe fue finalmente entregado.

Medios alemanes aseguraron el martes que parte de estos documentos clasificados contenían información sobre el programa nuclear de Irán y sobre el ejército ruso. Hanning, de 80 años, había mantenido desde su retirada de la política, en 2010, una intensa actividad como asesor de inteligencia para clientes privados, tanto organismos extranjeros como personas individuales.

Sin Trabajar Para El Sector Privado

No es la primera crisis que afronta el BND, una organización a la que el Gobierno quiere dar ahora más poderes como reacción a las injerencias rusas en suelo europeo, según anunció en agosto el ministro del Interior, Alexander Dobrindt. La mayor relevancia del BND y el caso de Hanning, junto a otros de menor calado en el pasado reciente, han abierto un debate entre los partidos alemanes para incrementar el control sobre los antiguos empleados de los servicios de inteligencia.

La CDU y el SPD, partidos que forman la coalición de Gobierno en Alemania junto a la CSU, ya han avanzado que el Bundestag debatirá con urgencia nuevas medidas de protección del BND. Los socialdemócratas incluso plantearon el martes que se prohíba por ley que altos cargos de los servicios de inteligencia trabajen posteriormente en el ámbito privado. La ley establece un periodo de entre cinco y siete años durante los cuales una persona que deja de ser funcionario del BND no puede asumir un trabajo en el sector privado. Además, debe someterse a un proceso de un mes de análisis del riesgo que supone el determinado empleo para que finalmente sea aceptado o rechazado.

“La comisión parlamentaria [sobre el BND] ya advirtió explícitamente en 2023 sobre el problema que suponen los nuevos empleos por parte de altos funcionarios del BND a quienes se les confiaba información secreta”, escribió en sus redes sociales el diputado de Los Verdes Konstantin von Notz. “Ahora se comprueba que fue un grave error que no se abordara esta problemática”.