Juegos de Guerra para Aprender A "Cazar" Drones

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Desde el centro de entrenamiento de la aviación se asiste al duelo aéreo al que se enfrenta Kiev desde hace semanas. Justo antes de comenzar las prácticas un dron ruso a reacción sobrevuela las alturas perseguido por un caza local antes de perderse en el firmamento. Lo siguiente es una descomunal explosión.

"¿Ves? Hasta el entorno se asemeja a una situación real de combate?", indica Víctor, el instructor jefe que da órdenes a la media docena de soldados.

El escenario está habilitado de forma expresa para la pugna contra los temidos aviones no tripulados (UAV), pero los más pequeños: los FPV. Hay parapetos formados por ruedas, refugios cubiertos con redes, túneles también protegidos por esas mallas y una simulación de vehículos construida con planchas de madera.

Las instalaciones están adornadas con carteles que exhiben un listado y fotos de gran parte de los UAV que utilizan rusos y ucranianos, y otra que ofrece "consejos" para "protegerse de los drones mientras se conduce" en un vehículo militar.

"No sólo se les instruye en el derribo de FPV sino en el uso de medidas de interceptación electrónica y otras técnicas anti drones", indica Víctor.

La sesión de esta jornada se desarrolla como si fuera uno de esos juegos de láser gracias a un nuevo sistema desarrollado por una firma local que permite equipar a los uniformados y al propio FPV con sensores. Los UAV también lanzan granadas dotadas con la misma tecnología.

"Si el dron se acerca mucho al soldado, a unos dos metros, la pulsera que llevan en la muñeca suelta un calambrazo. Están muertos", agrega Víctor.

"¡Vosotros tenéis que avanzar y vosotros tenéis que cubrirlos!", grita otro de los expertos mientras la mitad del grupo corre para resguardarse del dron que circula sobre ellos. Alguien ha lanzado granadas de humo para añadir más realismo al ejercicio.

"¡Moved el rifle, poco a poco, para corregir el tiro! ¡Vamos, vamos!", añade el entrenador.

"¡Sólo podéis correr cuando esté girando!".

Al finalizar la primera sesión, el monitor les explica sus fallos. "Varios habéis muerto. No se corre en grupos de dos sino de uno en uno. Se dispara varias veces y no se permanece en el mismo lugar", les aclara.

La escopeta que utilizan es una réplica de la que ahora forma parte de la dotación de una gran parte de las unidades ucranianas desplegadas en las llamadas "zonas de la muerte", batidas por los UAV.

La omnipresencia de esos artilugios en el nuevo escenario bélico está desarrollando la aparición de toda una panoplia de nuevas armas, principalmente equipadas con cartuchos, munición de fragmentación o redes, diseñadas sólo con este propósito, que también están siendo incorporadas al armamento básico del ejército local.

Un proceso tan histórico como aquellos primeros rifles, ametralladoras o cañones antitanque usados en los últimos años de la Primera Guerra Mundial, cuando los blindados hicieron su aparición.

Feder, un policía de Kramatorsk, exhibe un rifle checo CZ Bren 2, una de las armas más populares en Ucrania porque siendo un rifle normal de los utilizados por la infantería se convierte en arma anti drones al ser equipado con munición de fragmentación.

"Los usamos para disparar con munición normal contra los drones de más tamaño y con la munición especial contra los FPV", explica el ucraniano.

Los integrantes de la Brigada Khartia también se someten de forma regular a prácticas enfocadas al derribo de FPV.

Hace algunas semanas, un grupo de soldados se reunió en un polígono de tiro a las afueras de Járkiv, donde los uniformados se dedicaron a intentar alcanzar globos de colores colgados de un UAV.

Los soldados se apresuraban a esconderse mientras el dron intentaba acercar la esfera de plástico a toda velocidad.

El primer militar tuvo que recurrir a siete balazos para hacerla explotar. "Estás muerto", le espetó el instructor, el sargento "Soltero" -se identificó con su apodo-, de 29 años.

"También Hay Que Mirar Hacia Arriba"

"Empezamos a implementar este entrenamiento específico en 2024. Vienen una vez al mes. Date cuenta de que todo ha cambiado. Por ejemplo, al avanzar ya no sólo tenemos que mirar al frente, a la derecha o a la izquierda. También hay que mirar hacia arriba", refirió el suboficial.

La incorporación de los entrenamientos contra drones FPV a la instrucción básica de los militares ucranianos se inscribe también en la espectacular revolución tecnológica y estratégica que está promoviendo la guerra de Ucrania.

La presencia cada vez más masiva de UAV, robots terrestres (UGV) o los vehículos marinos no tripulados han subvertido todo el conocimiento militar de las pasadas décadas.

Desde hace varios meses, el escenario ucraniano asiste a la simbiosis cada vez más común de drones aéreos y terrestres, como ocurrió recientemente en la ofensiva del ejército local contra las tropas rusas en la región de Lyman.

"La descripción del campo de batalla ucraniano moderno empieza a sonar más a película de ciencia ficción que a una guerra convencional", escribió el diario The Kyiv Independent.

Mykola Zynkevich, máximo responsable de NC13, una agrupación de UGV que resultó determinante en la arremetida de Lyman, explicó que los robots fueron un elemento clave en el avance ucraniano.

"Cerca del 80% de las tareas logísticas y el 90% de la evacuación de heridos fueron realizadas por complejos robóticos terrestres", indicó en una entrevista publicada en un medio local.

Los militares ucranianos usaron una nueva táctica, los robots aerotransportados, que fueron trasladados por drones aéreos detrás de las líneas rusas generando el caos. "Aterrizaron a más de 10 kilómetros en la retaguardia enemiga", indicó el general Andriy Biletskyi, comandante del Tercer Cuerpo del Ejército ucraniano, a cargo de esa operación.

Los vídeos difundidos por los propios uniformados dejan ver a las máquinas terrestres equipadas con lanzagranadas disparando sus proyectiles y después explotando en una edificación.

Shamil Krutkov, comandante de la 93 Brigada Mecanizada, confirmó a este diario el pasado mes de septiembre que sus fuerzas están utilizando esta táctica desde la pasada primavera. "Hemos visto que genera el caos entre los rusos", señaló.

Sus subordinados han diseñado incluso un tipo de UGV especializado en este tipo de asalto aéreo y otro que ya puede llevar a cabo operaciones anfibias.

En una conversación que mantuvo con EL MUNDO en agosto el número dos de la unidad NC13, Bar, el militar explicó que sus uniformados usan ya una media de entre 70 y 100 de estos robots kamikazes al mes.

Según su superior, Zinkevych, en los últimos nueve meses sus UGV han conseguido reemplazar la misiones que habrían requerido la presencia de 6.000 soldados de infantería.

Frente a la progresión de los avances tecnológicos en el campo de batalla, los avisos sobre el retraso de las fuerzas armadas europeas en el desarrollo de estas capacidades son una constante en Ucrania.

El ex ministro de Defensa de este país Andriy Zahorodnyuk fue contundente hace sólo algunas jornadas: "Europa no está preparada para defenderse. Está claramente rezagada en términos tecnológicos. En caso de una escalada rusa, sufrirán una derrota", declaró a la publicación local NV.

"La revolución de los drones cambia por completo la arquitectura de la seguridad. Europa se ha comenzado a dar cuenta, pero no está preparada para ese cambio", agregó.

Según informó el diario The Wall Street Journal, las fuerzas ucranianas volvieron a derrotar a un grupo de militares estadounidenses durante la última primavera, en unas maniobras que se llevaron a cabo en Alemania, incidiendo en la inferioridad de los ejércitos occidentales frente a este nuevo tipo de guerra.

Los norteamericanos movilizaron cerca de 3.500 efectivos de una División de Caballería, que debían atacar una posición de tropas de la OTAN reforzadas por ucranianos de la agrupación Némesis, una de las unidades de élite de drones de Ucrania.

Los militares de Washington se lanzaron al ataque utilizando vehículos blindados que fueron detectados y eliminados de forma tan rápida por los drones ucranianos que tuvieron que ser reintroducidos en los ejercicios para no verse obligados a darlos por finalizados.

Casi en esas mismas fechas, otro grupo de pilotos ucranianos superó fácilmente a los soldados suecos en otras maniobras de la OTAN jugando el papel de un ejército agresor.

"Pararon el entrenamiento tres veces" para que los uniformados suecos pudiesen averiguar cómo responder a los UAV pero si hubiera sido la vida real, habrían muerto, explicó un militar ucraniano a la agencia AP.

"Cada vez que las tropas de la OTAN se miden con los militares ucranianos, pierden. No pueden aprender con una simple visita a nuestras fuerzas. Tienen que pasar tiempo aquí, empaparse de todo el cambio estratégico que ha registrado la guerra. No se trata sólo de aprender a manejar un dron sino de transformar el modo de pensar", comentó el teniente coronel y jefe de la 93 Brigada Mecanizada, Shamil Krutkov.