La Distancia No Garantiza la Seguridad: España No Está Preparada para la Guerra Híbrida Rusa

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En 1996, el boxeador Mike Tyson dejó una frase para la Historia: «Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe el primer puñetazo». Si lo que sugieren los últimos informes de la CIA sobre las actividades rusas es cierto (y varios servicios de Inteligencia europeos como el francés, el alemán o el polaco los valoran en esa dirección), España podría recibir este otoño ese primer directo en los morros. La mala noticia es que nos pillaría además con la guardia baja y fuera de forma.

Dinamarca, Polonia o los países bálticos ya han sufrido ese primer golpe de realidad y se están preparando a toda velocidad para resistir e incluso combatir la escalada híbrida del régimen putinista. Es cierto que la distancia geográfica puede sugerir que España está demasiado lejos de Rusia como para preocuparse, pero ese pensamiento es muy impreciso. Para la narrativa interna rusa, repetida continuamente en sus órganos de propaganda, todos los países de la UE y la OTAN son su enemigo por haber apoyado a Ucrania. España no es una excepción y Moscú sí posee plataformas para desestabilizar el sur de Europa.

El Kremlin no sólo controla amplias zonas del Sahel a través de dictaduras afines como Níger, Mali o Burkina Faso, sino que puede proyectar sus acciones desde las costas de Argelia o Libia, donde goza del favor de gobiernos y señores de la guerra como el libio Jalifa Haftar. En mayo de 2025 el Ministerio de Defensa británico informaba que el conocido general ruso Sergei Surovikin, que estuvo al frente de la invasión de Ucrania en 2023, había sido asignado a la embajada de Rusia en Argelia como «jefe de un grupo de especialistas militares rusos».

Pero el mayor peligro lo constituyen los barcos de la llamada flota fantasma, es decir, su red de petroleros en la sombra para eludir sanciones internacionales y usarlos como lanzaderas de drones.

¿Han usado ya este tipo de embarcaciones, algunas de ellas con banderas de conveniencia y transpondedores apagados, en ataques híbridos? Así lo sospechan gobiernos como el de Francia, Dinamarca o Alemania. El caso más documentado es el del Arctica, un barco de la flota fantasma que el 3 de enero de 2025 navegaba por la costa danesa cuando hasta 20 drones sobrevolaron el puerto de Køge antes de desaparecer hacia el mar. Meses después, el 22 de septiembre, los avistamientos de drones sobre Copenhague que forzaron el cierre del aeropuerto coincidieron de nuevo con la presencia del Arctica y del Boracay en la zona, este último abordado posteriormente por fuerzas navales francesas: el presidente Macron declaró que no podía descartar su implicación en los vuelos.

En Alemania, el Scanlark fue directamente incautado tras acusaciones de haber lanzado un dron de reconocimiento sobre una fragata de la Marina en la base naval de Kiel. El caso más perturbador políticamente fue el del Vezhen, que el 2 de diciembre de 2025 navegaba en círculos frente a la costa irlandesa exactamente cuando Zelenski llegaba para su primera visita oficial al país: en ese mismo momento, cuatro grandes drones militares sobrevolaron durante dos horas un buque de la Marina irlandesa frente a Dublín.

Plataforma De Lanzamiento

El IISS (Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, por sus siglas en inglés) ha documentado 144 avistamientos sospechosos de drones sobre 12 países de la OTAN entre 2024 y 2026, concluyendo que es probable «que la flota fantasma haya sido usada como plataforma de lanzamiento, con un objetivo estratégico claro: monitorizar instalaciones militares sensibles (incluyendo bases donde se almacenan bombas nucleares B61 en Países Bajos y Bélgica), probar los tiempos de respuesta de la defensa aérea aliada y crear ansiedad en las poblaciones civiles para presionar a los gobiernos a cortar su apoyo a Ucrania». Dentro de esos barcos, según medios como Financial Times, han encontrado acomodo antiguos mercenarios de Wagner, la empresa de Yevgeny Prigozhin, fallecido en 2023 tras su sonado motín.

Ante esos ataques, llama la atención que España no haya tomado ninguna medida (como ya está haciendo Francia para defender sus infraestructuras críticas) o que aún no prevea protocolos de defensa civil equivalentes a los que Polonia o los bálticos han activado en sus fronteras. Incluso la neutral Suiza acaba de incorporar estas amenazas en su nueva Estrategia de Seguridad 2026.

España no ha lanzado ninguna campaña específica de preparación doméstica ante un eventual ataque híbrido ruso, no tiene planes de evacuación actualizados para este tipo de amenaza (desde colegios a refinerías) y sigue sin disponer de un sistema de interceptores de drones digno de tal nombre.

Flota Tolerada

La flota fantasma ya navega en las aguas españolas y en nuestros puertos ya descargan petróleo sancionado. Nuestros aeropuertos ya han sido sobrevolados por drones sin identificar y nuestros cables submarinos (más de 30, que garantizan la conectividad del país con el resto del mundo) son exactamente el tipo de infraestructura que la flota fantasma rusa ha atacado en el Báltico.

La paradoja española va más lejos: según una investigación del medio The Conversation, entre los 20 puertos de la UE con más atraques de barcos sancionados figuran Ceuta en el puesto 11, Huelva en el 17 y Cartagena en el 20, lo que convierte a España no sólo en un país incapaz de frenar la flota fantasma sino en uno de sus principales puertos de escala o descarga. Un barco con bandera camerunesa, sancionado por la UE, descargó el 12 de septiembre de 2025 casi 900.000 barriles de crudo ruso procedentes del puerto ruso de Murmansk en Ceuta con toda normalidad. En contraposición a esa actitud, tanto EEUU como Francia o Reino Unido han inspeccionado e incluso confiscado algunos de estos petroleros de fortuna.

En la propia página del CESEDEN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional) podemos leer: «La flota fantasma no es un mero mecanismo de evasión de sanciones, sino un instrumento más de la estrategia híbrida rusa».

España sí que tiene algunas capacidades a la altura de nuestros socios europeos: en el ámbito industrial y de desarrollo, Indra proporciona sistema de inhibición electrónica desplegados en varias instalaciones militares. La empresa española Armmo Defense Technologies ha obtenido validación de sus capacidades antidrones en ejercicios de la OTAN en 2026, y está especializada en sistemas autónomos, guerra electrónica y soluciones de detección e interceptación.

Pero también hay cuatro déficits: España sigue sin armar sus drones de ataque Reaper, lo que los convierte sólo en plataformas de reconocimiento sin capacidad ofensiva para derribar otros drones. Es una decisión política, no técnica.

El segundo es la cobertura territorial: los sistemas antidrones existentes protegen instalaciones militares concretas pero no hay una red integrada de cobertura nacional comparable a la que Polonia o los países bálticos están desplegando a lo largo de sus fronteras. El tercero es el marco legal: derribar un dron civil sospechoso sobre territorio español implica una cadena de autorización que en la práctica puede tardar más que el propio vuelo del dron. No existe un protocolo de respuesta rápida equivalente al que Dinamarca activó cuando tuvo avistamientos sobre sus bases militares.

El cuarto es la falta de integración civil y militar: los aeropuertos civiles españoles no tienen sistemas antidrones integrados con las Fuerzas Armadas españolas. Cuando aparece un dron sospechoso sobre un aeropuerto civil, el protocolo actual es cerrar el espacio aéreo, no derribar el dron, algo que en Europa comienza a cambiar.

El almirante retirado Juan Rodríguez Garat asegura a este diario que "emplear drones desde la mar para interferir en aeropuertos principales es relativamente sencillo, pero España no es el blanco más probable. Ni se significa tanto como otros en el apoyo a Ucrania ni sus aeropuertos más importantes están cerca de las grandes rutas marítimas.Si, a pesar de todo, ocurre, es un tipo de acción en la que el agresor tiene toda la ventaja. Lo más que puede perder es un dron. La respuesta a estos ataques híbridos -ocurre lo mismo con el asalto a Ceuta- tiene que ser asimétrica. No hacer frente a la flecha, sino al arquero. Tú haces esto, yo hago lo contrario de lo que quieres: intensifico el apoyo a Ucrania".